Historia
Akasha escuela de consciencia

Inicio el 2012
Historia
Akasha nació en el año 2012 de manos de Jos Gayá y Lys Riera. Los fundadores fueron pioneros en Europa en traer los registros akáshicos. Se formaron desde el 2006 con la escuela Akashic Records Consultants, ARCI, de USA, en aquellos momentos única escuela en todo el mundo. Por una crisis interna con las personas de habla española, la escuela quedó dividida. Jos y Lys tenían un gran equipo de personas que no podían dejar sin cobertura. Así que crearon Akasha, escuela de consciencia. Basada en lo aprendido en su formación con Akashic Records Consultant.
Aunque la enseñanza inicial provenía de la escuela original, Jos y Lys optaron por modificar ligeramente la metodología para adaptarla mejor a las necesidades de sus alumnos. Consideraban que la formación no podía asimilarse en un único curso de fin de semana, ya que requiere un proceso de asimilación paulatino de los conceptos y prácticas. Por ello, decidieron dividir la formación en dos niveles diferenciados: Akasha 1 y Akasha 2. De este modo, los estudiantes pueden ir integrando los conocimientos de manera gradual, profundizando en cada etapa y asegurando una comprensión sólida antes de avanzar al siguiente nivel.
Las videoconferencias quincenales son imprescindibles para adquirir el conocimiento adecuado, ya que permiten profundizar en los conceptos y resolver dudas en tiempo real. Además, facilitan la integración de la teoría con la práctica y fomentan la interacción entre los participantes.
En la actualidad
Apostamos por la calidad
La escuela de consciencia, Akasha, apuesta por una enseñanza de calidad, seria y rigurosa. El tema es lo suficientemente trascendental para la persona, ya sea uno mismo o realizando una lectura a otro, que no se trata de una formación rápida, sino de un proceso dirigido a quienes, de verdad, desean crecer y comprometerse con su desarrollo personal. Por eso, Akasha pone especial énfasis en la profundidad, la práctica constante y la responsabilidad en el acompañamiento de los estudiantes, asegurando que cada paso en el aprendizaje esté bien fundamentado y alineado con los valores de la escuela.
